miércoles, 11 de abril de 2012

Coches de cine II con Ghostbuster

En mi humilde opinión los 80 fueron un cúmulo de despropósitos en cuanto a la moda, la estética en general y la música, pero eso no quiere decir que no encontremos en ellos alguna joya que resplandezca ente toda la basura. 

Una de las cosas que salvaría de esa década sería la película Ghostbusters, una desternillante comedia dirigida por Ivan Reitman en 1984. En ella Bill Murray, Dan Aykroyd y Harold Ramis dan vida a tres parapsicólogos cuya misión es deshacerse de todos los fantasmas molestos de Nueva York. El film tendrá la secuela, Ghostbuster II, en el 89, y dos series de dibujos animados, The Real Ghostbusters y Extreme Ghostbusters
Pero vamos a lo que realmente nos interesa, el Ecto-1, porque así es como bautizan los cazafantasmas a su coche. Empecemos por aclarar el tremendo lío que hay en torno a los coches utilizados en las dos películas: sólo fueron tres los ejemplares originales utilizados en los rodajes, el resto son sólo copias, así que no os extrañéis si veis varios en diversos museos o parques temáticos (la última réplica se subastó en Londres en Septiembre de 2010). 
El coche original es un modelo creado por la compañía de autobuses Miller-Meteor en Bellefontaine, Ohio, en 1959, y cuyo chasis montan en la gran mayoría de los ejemplares en Cadillac, de hecho su base es la de un Cadillac Eldorado, y en una minoría en Eureka. Estaba equipado con suspensión neumática, elevalunas eléctrico, y un motor de 5980 CC, 8 cilindros en V y una potencia de 325 HP. La función original para la que se crea este modelo station-wagon es profesional, en concreto como ambulancia o coche fúnebre. 


El primer coche que llega a manos de Stephen Dane, el encargado del diseño y de los bocetos del Ecto-1, es un modelo de color negro. La idea inicial era crear un automóvil de estética tenebrosa debido al tema de la película, negro y todo rodeado de luces de color púrpura. Pero se vieron obligados a cambiar de idea por la circunstancia de que la mayor parte de las escenas en las que aparece el Ecto-1 eran nocturnas, y si se hubieran decantado por la idea original el vehículo no se habría visto en pantalla con suficiente claridad. 
En la segunda película se utilizan los otros dos ejemplares, que sufren cambios en su estética, los más evidentes, las bandas de cuadros en los laterales y las pantallas publicitarias luminosas del techo. Se ven obligados a utilizar el tercero cuando  el otro queda destrozado en una de las escenas. 


Si queréis conducir este extravagante coche podréis hacerlo con el videojuego Burnout Paradise Legendary Cars Pack DLC de 2009, para PlayStation 3 y Xbox 360. Hay un videojuego más reciente de los ghostbusters, pero el modelo de coche no es el original. 

En theraffon.net podréis encontrar mucha mas información e imágenes esta película y de muchas otras. 

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