viernes, 23 de marzo de 2012

Roll & Roll

Hoy la cosa va de pelos, y es que ya a finales de los 40 deja de estar de moda el pelo corto. En la época anterior, durante la Segunda Guerra Mundial, había resultado ser un corte muy práctico debido a la incorporación de la mujer al terreno laboral. Los hombres se iban a la guerra y las mujeres se quedaban ocupando algunos de sus puestos de trabajo. 
Como anécdota curiosa os contaré que en algunas fábricas de armamento tuvieron que tomar medidas debido a los peinados de sus trabajadoras. Éstas pretendían emular a la exitosa actriz Veronica Lake, que cubría con su rubia melena uno de sus ojos. Y por eso mismo se producían accidentes. 
Pero con el fin de la guerra las mujeres abandonan su trabajo para quedarse en casa y dedicarse a sus maridos, su prole, y, como no podía ser de otra manera, su imagen.


Ya en los 50 se ponen de moda las melenas cortas, medias o largas, por tanto, si las mujeres querían evitar que un peinado se deshiciese o disimular un desaliño utilizaban un pañuelo, que además daba cierto toque de elegancia.
Daba igual que el pelo fuera liso, ondulado o rizado, lo que estaba claro es que se llevaban los colores fuertes, el rubio platino, el negro azabache, el castaño chocolate o un tono pelirrojo para las más atrevidas.
En cuanto a peinados se estilaban los moños, eso si, o muy bajos o muy altos, los flequillos en tirabuzón, los tupés con volumen, pero sobre todo el cabello peinado hacia atrás, que permitiera tener la cara siempre despejada. Pero para conseguir todo esto tuvieron que inventarse los sprays, los planchados y los postizos.
Algunos de los iconos de la época nos pueden servir a modo de ilustración, como Grace Kelly en Dial M for Murder (Crimen Perfecto), 


Marilyn Monroe,  


Audrey Hepburn en Breakfast at Tiffany's. 



Algunos estilistas conocidos de la época y que marcaron tendencia fueron: Sydney Grilaroff, el primero de su gremio en aparecer en los títulos de crédito de las películas en las que trabajó, como en Wizard of Oz, en la que se encargó de peinar a Judy Garland, fue requerido por estrellas como Greta Garbo, Elisabeth Taylor, Joan Crawford, Hedy Lamarr, Ava Gardner, Lana Turner, Debbie Reynolds, Marilyn Monroe, Grace Kelly (también el día de su boda);  

         Alexandre de París, fue uno de los preferidos de Audrey Hepburn, Greta Garbo y Lauren Bacall, además del responsable del pelo de la Cleopatra de Elisabeth Taylor; 




Raymond Bessone, a quien se atribuye el peinado bouffant, innova en los tintes atreviéndose con el rosa, el naranja y el morado, y es el primer peluquero en tener un programa propio en televisión; 



Jeff Platts fue otro peluquero relevante de la época, y la última persona con la que habló Marilyn antes de morir.

Revlon Proffesional presenta este año The Cinematic Collection MMXII, con una clara inspiración en los peinados de los 50-60, buscando el volumen por medio de cardados, lacados y ondulaciones. 


Patric Cameron es otro estilista que siempre busca este estilo retro, también en su colección 2012 Club Noir



Algunas personas conocidas que suelen utilizar este look vintage son Adele, Sarah Jessica Parker, Eva Mendes, Beyonce, Katy Perry... 




Si queréis emular en un día especial alguno de estos peinados podéis encontrar múltiples tutoriales en páginas como isasaweis.com o classicretroglamour.blogspot.com.es

Pero si queréis (y podéis) desfasar comprad el primer billete de avión a Londres e id a Pims & Pinups, una peluquería de aire retro donde no sólo pueden haceros estos looks, sino que también hacen los más innovadores cortes y peinados que os podáis imaginar. 

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